domingo, 4 de septiembre de 2016

ACOGIENDO A LOS NIÑOS Y NIÑAS QUE EMPIEZAN EDUCACIÓN INFANTIL

   Niños y niñas que en este año cumplen o han cumplido tres años se enfrentan este septiembre al comienzo de su escolarización, yo pronto conoceré a un grupo, mi grupo.

 
 La actitud intensa y llena de interrogantes por parte de todos, familias, niños y niñas, gradualmente se convertirá en una situación normalizada, siempre que pase el tiempo indicado para que todos y cada uno vivan la experiencia del acogimiento y del estímulo para progresar y adaptarse. 

   Esto sólo puede ocurrir desde el profundo respeto a los procesos madurativos y a cómo cada individuo desarrolla este proceso de adaptación. Cada niño y niña es diferente y sus necesidades también son diferentes. Las realidades, las expectativas y las necesidades de cada familia son diferentes.. La adaptación de cada niño es única y singular y por esta razón no podemos plantearnos este periodo como algo único y acabado que ya hemos realizado en otras ocasiones Cada vez que nos enfrentamos a un nuevo grupo y a su "periodo de adaptación" este será "otro", será un tiempo nuevo para aprender .

 
 Para poder ajustar con acierto nuestra intervención debemos observar muy bien a esos niños y niñas que llegan a nuestro espacio, nuevo y desconocido para ellos, que les puede crear inseguridad, intranquilidad, nerviosismo. Debemos estar atentos a cada gesto, expresión o palabra que nos pueda dar pistas de como actuar en cada caso y darles el tiempo y el clima para que sean ellos mismos y confíen en nosotras. El periodo de adaptación es una fase más en el proceso  que ayuda al niño a conocerse a sí mismo, a crecer y enriquecerse con las experiencias que ese momento concreto de la vida le ofrece. y no debe verse como una traba, como un obstáculo a superar.

   La paciencia en este periodo de tiempo es fundamental por parte de todos: habrá niños que necesiten medio curso para encontrarse realmente seguros y confiados, habrá quien en seguida establezca vínculos afectivos con adultos o con otros niños, habrá quien en los primeros días venga feliz y le venga más adelante la ansiedad y los llantos, habrá quien no quiera separarse de "sus cosas", habrá quién se muestre agresivo ante el temor a lo desconocido, habrá quien se encuentre más o menos tranquilo y confiado en el aula pero se sienta desorientado y perdido en el patio, habrá... ¡Tantas maneras diferentes!

   Para facilitar la incorporación durante los primeros días el Equipo de Educación Infantil programamos LA ENTRADA ESCALONADA en la que los niños y niñas acuden al centro en pequeños grupos, en horarios reducidos, esto nos permite a las tutoras conocer mejor a los alumnos e identificar mejor sus necesidades y a los niños incorporarse, podríamos decir, de una forma menos traumática. El objetivo es:  que se queden con ganas de más, de regresar al día siguiente...

   Son pocos días y aunque somos conscientes que esto en algunas familias crea algunos problemas de organización de horarios, la experiencia nos dice que termina siempre siendo positivo para todos.

   Las familias pueden ayudar mucho en este proceso:

- Comenzar en casa: adaptando unos días antes las rutinas de sueños y comidas. Si el niño viene con sueño al cole difícilmente se puede sentir a gusto.

- Manifestar optimismo: Transmitiendo ilusión y no temores. Evitando frases como: "Cuando vayas al cole, ya verás te van a poner las pilas..." " A ver si te crees que eso te lo van a consentir en el cole"...
Cambiemos estas por: "¡Qué suerte, qué feliz vas a ser en el cole! ¡Cómo te lo vas a pasar!"...

- Intercambiar con la maestra cada día impresiones sobre aspectos y situaciones relevantes en la adaptación. respetando siempre que no debe hacerse en las entradas que son un momento en el que la tutora tenemos otras prioridades y no podemos atender bien a las familias. La hora de salida y recogida de los alumnos, cuando cada uno está ya con su familia es un momento perfecto.

- Ser puntuales: Es muy importante que todos los niños y niñas lleguen puntuales porque hay que evitar en lo posible cualquier situación que distorsione el buen fluir del grupo. y a la hora de las salidas en los primeros días crea mucha inseguridad en el niño observar que están "otros papás" y no los suyos.

- No dramatizar las despedidas: Hay que despedirse de forma natural, sin mentiras  o sin desaparecer cuando el niño está distraído. Cuanto más naturales sean las familias en este aspecto antes interiorizará el niño lo que supone el tiempo de la jornada escolar.

- No olvidar que el niño o la niña necesita ropa cómoda, que le haga sentirse autónomo para lavarse las manos, ir al baño, quitarse la zapatilla si le entra arena. Si se encuentra inseguro y no se comunica con la tutora y ante una necesidad debe pedirle ayuda, ¿Cómo crees que se puede sentir? ¡Cuántos niños y niñas que controlan esfínteres perfectamente cuando llegan al cole se hacen pis encima por este motivo!

   Y sobre todo familias: CONFIAR, confiar en que en el colegio se le cuidará, se le querrá y se le tratará con amor y respeto.





 
   
   

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